La noche oscura del alma llega antes del momento de REVELACIÓN… Cuando todo está perdido, cuando todo parece oscuro llega la nueva vida, y todo lo que con ella se necesita.

– Joseph Campbell

La noche oscura del alma

En noviembre de 2008 Plutón – el planeta de la transformación profunda a través de la destrucción de lo viejo, el que nos apoya a romper todo lo que ya no funciona para nuestra evolución- se adentró en la tierra de Capricornio (estructuras, orden, el llamado a los ancestros). Y con esto muchas estructuras globales e individuales (identidad, manera de contribuir al mundo, economía, creencias) comenzaron a caer de manera violenta. Esa parte de ti en donde encontraste tu vulnerabilidad, esas estructuras que ya no te sostenían más o modos de creencias que comenzaron a diluirse del 2008 al 2010 (cuando Urano entró en Aries) son ahora una memoria de lo que fue tu vida. Y aquí y ahora, con la llegada de esta Luna llena es posible que lo estés rememorando. Es posible que viejas personas, recuerdos, experiencias de pronto salieran de nuevo a tu encuentro, para que puedas mirar lo que se diluyó en el camino… la vieja parte de ti que ya no estaba al servicio de tu evolución.

La Luna Llena de mayo ocurre en el arquetipo de Escorpión: luna y sol se encuentran opuestos, y la Abuela Luna se encuentra en una armónica relación (sextil) con Plutón y Juno en Capricornio. En nuestra psique memorias de esos años pueden comenzar a presentarse; así que vale la oportunidad re-memorar: ¿Quiénes éramos en ese entonces? ¿Qué nos importaba? ¿Qué heridas se estaban manifestando? ¿Qué era lo que se comenzaba a manifestar para ser sanado? ¿Qué herramientas comenzaron a aparecer en ese entonces en nuestra vida para contribuir a nuestra sanación? ¿Cómo estamos ahora con respecto a esas técnicas o herramientas… hemos logrado alguna maestría con ellas?

Esta luna llena es una luna de celebración total… porque nos permite ver amorosamente el camino que hemos transitado y agradecer a las personas, situaciones y creencias de las cuales nos hemos liberado. También nos permite mirar la maestría que hemos adquirido, y entender qué tanto -como el Escorpión- hemos transmutado nuestros venenos en medicina. ¿Lo hemos podido hacer? ¿Cómo? ¿Quién nos acompañó? ¿A quiénes tuvimos que soltar? ¿Cuáles fueron las experiencias límite de entonces?

Con este sextil entre la Luna – Plutón y Juno, somos llamadas a mirar esas que han sido nuestras noches oscuras del alma, esos puntos en nuestra vida donde parecía que nos desmoronábamos y que cada vez moríamos más a nuestra vieja vida, soltando la vieja piel e identidad. ¿Cuáles han sido las tuyas? ¿Cómo se te han presentado? ¿Quiénes se fueron de tu vida abriéndote a un nuevo entendimiento? Aquí y ahora, podemos honrar ese camino de pérdidas y duelos, esos momentos de confusión. Incluso, si ahora estamos pasando por ello, poder encender el fuego de nuestro corazón, honrando la incertidumbre, mirando que sin tocar la oscuridad no podemos entender la esencia de la luz. El escorpión nos llama a honrar nuestras iniciaciones, a honrar nuestras noches oscuras del alma, a reconocer las muertes chamánicas que hemos tenido -es decir, las muertes a nuestras viejas identidades… ¿cuántas identidades se han muerto en ti? ¿la persona que ahora eres puede abrazar la libertad, el amor, la confianza y la belleza de la vida? …Si no es así, con esta luna puedes pedir porque al fin esa última parte que debe diluirse en ti para que seas libre, logre hacerlo.

El compromiso

Juno -el asteroide del compromiso y del equilibrio en las relaciones- en este sextil nos invita a comprometernos. A entender que todo compromiso externo emerge cuando el compromiso interno está al máximo, cuando somos nosotras quienes sabemos sostenernos, amarnos, comprendernos y abrazarnos en cada uno de nuestros tránsitos por la vida. Pero también nos invita a acompañar y entender los tránsitos de los otros… de nuestra pareja, padres, hijos. Se cuenta que Juno pudo conocer la verdadera naturaleza y grandeza de Júpiter, porque miró más allá de las nubes (humo) que lo rodeaba y que escondía su belleza. Aquí podemos preguntarnos si en verdad hemos podido ver más allá del espejo de humo que rodea a nuestras relaciones más retantes… ¿podemos ver más allá del enojo o indiferencia de nuestra pareja? ¿podemos mirar su herida y honrar su camino de re-encuentro y sanación? ¿podemos acompañar a nuestros hijos en sus propias batallas sin tomarlo personal? ¿podemos honrar -aceptar, tomar en cuenta- los conflictos de quienes nos rodean, sin hacerlos nuestros?

Pero este arquetipo también nos enseña a mirar que “no necesitamos quedarnos en la barca sólo porque nos ayudó a cruzar el río”. Es decir, a poner límites y cortar una relación cuando es necesario hacerlo, por el bien de las dos partes. También nos enseña a entregarnos con dignidad y recibir con justicia. En este sentido, el compromiso que establecemos con nuestras relaciones de vida, lo hacemos saludablemente si es que interiormente también estamos comprometidas con nuestra sanación e integración continua. Esta luna llena nos cuestiona y nos indaga, y nos acorrala para que por fin mostremos la maestría que tenemos de nosotras, poca o mucha. Y nos invita amorosamente a darnos cuenta si con esos venenos que hemos transmutado estamos acompañando a otros a transmutar sus venenos.

Esta Luna Llena es una iniciación a otra fase de nosotras, a un nuevo estado de nuestro ser. No podemos mas que estar agradecidas por el camino, recontar nuestros venenos y medicina, y comenzar un nuevo nivel de compromiso.

Fuente: Mujer Lunar

Foto: Laurence Winram